Cuando el mundo se convierte lentamente en un paisaje blanco, tus dedos desearán estar fuera con tu cámara. Un mundo blanco siempre es especial y es genial para sacar fotografías bonitas. Decide dar un paseo de invierno para sacar fotografías, y échales un vistazo con una rica taza de chocolate caliente (incluso podría tener un poco de nata por encima). Si quieres enorgullecerte de las fotografías que saques, te recomendamos que prestes atención extra a la iluminación y balance de blancos cuando saques fotografías. La iluminación adecuada y el balance de blancos son esenciales cuando fotografíes en la nieve.

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Casi todo es más bonito con una gruesa capa de nieve por encima

Fotografiando en la nieve: Haz que sea blanco blanco, no gris

Si confías ciegamente en el medidor de exposición de tu cámara, lo más probable es que tus fotografías de la nieve sean un poco decepcionantes. Si dejas que la cámara escoja, probablemente escoja exponer la nieve de tal manera que los detalles de la nieve sigan siendo claramente visibles, y no la capturará como una gran superficie blanca. Se podría criticar algo, ya que, después de todo, no vemos la nieve como un plano vacío blanco y puro, pero normalmente eso significa que el resto de la fotografía se oscurecerá un poco. Por lo tanto, intenta sobre-exponer la foto un poco. Si estás fotografiando de manera completamente manual, puedes hacerlo ajustando la velocidad del obturador, apertura o valor ISO. Si usas un modo automático (semi), usa el botón de compensación de exposición para ajustarlo. 

Por otro lado, también puede quedar un poco extraño cuando la nieve sólo es una superficie blanca. Por lo que, debes intentar encontrar un punto medio que te guste, dónde la nieve fotografiada tenga una apariencia blanca homogénea, pero sigan quedando detalles visibles.

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Puedes encontrar este medidor de exposición en tu cámara. Si la flecha está en 0, la exposición es buena, según la cámara. Para sacar fotografías en la nieve, prueba a mover la flecha a 1 o incluso 2. De esta manera, la nieve coge un agradable blanco y el resto de la fotografía no quedará muy oscura.

Fotografiando en la nieve: Haz que sea blanco blanco, no amarillo

Durante el amanecer o anochecer, a veces la nieve puede tener un agradable tono naranja, pero durante el día, normalmente la nieve tiene un color blanco homogéneo. Nuestros cerebros son muy buenos para determinar qué debería ser blanco y así compensar fácilmente los tipos diferentes de luz, para que todos los colores tengan su apariencia debida. Las cámaras tienen un poco más de dificultad para determinar qué partes son blancas y siempre tienen que suponer qué es blanco y cómo se relacionan los otros colores con esa parte.

Enfocando y creando profundidad en un mundo blanco

A menudo, las cámaras tienen dificultadas para enfocar de manera adecuada cuando hay mucha nieve. Eso es porque la nieve da pocos puntos de contraste para enfocar. Por lo tanto, no enfoques la cámara en medio de la nieve, sino más bien, en un área con contraste alto. Además, intenta crear profundidad en el paisaje blanco. Coloca algo en el fondo o mira algo que esté menos cubierto por la nieve (por ejemplo, un banco o un árbol).

Fotografía de paisajes o macro en la nieve

Un mundo blanco nunca pasa de moda y a menudo es genial para sacar fotografías geniales de paisajes nevados. Pero ¿y qué hay de una fotografía macro en la nieve? Con un objetivo macro puedes capturar los detalles, como la estructura de los cristales de hielo. Debes prestar atención a enfocar la cámara. Porque en las fotografías macro, la cámara también tiene dificultades para encontrar puntos de contraste. La nieve es muy bonita de cerca, pruébalo.

Bien preparado para la nieve

Es recomendable llevar ropa que abrigue más que la que normalmente llevarías cuando sales. Después de todo, hace frío y estarás quieto de pie más tiempo de lo que estarías en un paseo normal. Por lo tanto, invierte en ropa de abrigo y sal bien preparado.

Además, es recomendable proteger tu equipamiento contras las condiciones climatológicas. La nieve está formada por cristales de hielo que a su vez están formados por agua. Y el agua no es buena para el equipamiento electrónico. Una funda de lluvia puede ser una buena solución para evitar que tu cámara se moje.

Por último, considera la batería de tu cámara. Las baterías no duran tanto tiempo cuando hace frío. Por lo que una batería de repuesto es algo necesario. Siempre sal con 1 o 2 baterías de repuesto y guárdalas en el bolsillo de tus pantalones o chaqueta.

¡Disfruta de la nieve!