La fotografía de producto
¿Qué es la fotografía de producto?
La fotografía de producto forma parte de la fotografía publicitaria, pero se caracteriza por su objetividad y realismo. Una foto de producto muestra todas las perspectivas relevantes del producto. Se distingue entre el bodegón y el packshot.
12 consejos para la fotografía de producto
¿Te gustaría iniciarte en la fotografía de producto, por ejemplo para presentar productos de forma óptima en internet? ¿Te preguntas qué necesitas y cómo hacer fotos de producto de calidad?
En este artículo te damos 12 valiosos consejos y trucos que te facilitarán los primeros pasos y te ayudarán a conseguir mejores resultados. Paso a paso descubrirás qué tener en cuenta, qué equipo necesitas y cómo resolver situaciones complicadas:
- 1. La diferencia entre bodegón y packshot
- 2. El mensaje: ¿qué debe transmitir mi foto de producto?
- 3. ¿Qué necesito para la fotografía de producto?
- 4. ¿Cuál es la mejor cámara para fotografía de producto?
- 5. Los ajustes adecuados
- 6. El equipo adecuado: trípode, iluminación y más
- 7. La perspectiva de la toma
- 8. Trabajar con luces y sombras
- 9. Trabajar con atrezo y accesorios
- 10. La fotografía 360°
- 11. La edición
- 12. La práctica hace al maestro
1. La diferencia entre bodegón y packshot
La fotografía de producto puede dividirse en dos categorías: bodegón y packshot. Mientras que el bodegón busca estimular la imaginación, el packshot se centra únicamente en el producto. Por eso las fotos packshot son las preferidas, por ejemplo, para tiendas online, ya que muestran el producto exactamente como es.
Fotografía de bodegón
En la fotografía de bodegón, un producto cotidiano se fotografía o se presenta de forma poco habitual. Muchos objetos bastante «corrientes» pueden no parecer muy atractivos a primera vista. La tarea del fotógrafo es crear una composición que sitúe el producto en el centro de atención. El objetivo es animar al espectador a comprarlo, así que el fotógrafo debe dar rienda suelta a su creatividad y experimentar. Hay que resaltar las características más importantes y despertar emociones, sin olvidar que el producto debe representarse de forma realista. Es un reto maravilloso, sobre todo para las mentes creativas.
Fotografía packshot
Un packshot es una foto en la que el producto aparece justo en el centro de la imagen. Normalmente el objeto se coloca sobre una base giratoria delante de un fondo uniforme, casi siempre blanco. Se trata de mostrar el producto tal como es, para que el comprador no se decepcione al abrir el paquete. En un packshot, el fotógrafo deja a un lado la creatividad: lo importante es que todos los elementos se vean bien. El producto se muestra sin atrezo ni accesorios innecesarios en el fondo, para que la atención no se desvíe de lo esencial.
2. El mensaje: ¿qué debe transmitir mi foto de producto?
El mensaje que quieres transmitir determina el tipo de puesta en escena. Antes de empezar a fotografiar, piensa en el mensaje de tus fotos de producto. Si quieres transmitir el máximo de detalles, son ideales distintas vistas desde todos los lados, con una iluminación uniforme y un fondo continuo que evite bordes.
Busca una fuente de inspiración donde puedas ver distintas fotos de producto y sacar ideas concretas para tu proyecto: ¿necesitas fotos de detalle? ¿De qué color debe ser el fondo? ¿Tendrás que recortar el producto después? ¿Necesitas un equipo especial, como un objetivo nuevo o una iluminación concreta? Deja resuelto de antemano todo lo que ya puedas definir. Así evitarás resultados decepcionantes y podrás tener en cuenta tus ideas a tiempo.
3. ¿Qué necesito para la fotografía de producto?
Para iniciarte en la fotografía de producto necesitas algunos conocimientos básicos y el equipo adecuado. Un estudio fotográfico es muy útil, ya que te permite montar el set cómodamente y ajustar la iluminación con facilidad. La luz es lo más importante. Para conseguir buenas fotos, la cámara y la iluminación deben funcionar juntas. Una cámara de calidad no sirve de nada sin una iluminación perfecta, y viceversa. Y el trabajo no termina al disparar: la edición da el toque final a la foto perfecta.
Ten en cuenta estos aspectos en la fotografía de producto:
- Equipo fotográfico
- Iluminación
- La preparación adecuada del producto
- Fondo
- Software de edición
Aquí encontrarás ayuda para elegir el equipo de estudio adecuado y consejos útiles sobre iluminación.
4. ¿Cuál es la mejor cámara para fotografía de producto?
Si quieres hacer fotos de producto de forma profesional y a gran escala, necesitarás una cámara adecuada y un objetivo apropiado. La elección del objetivo es importante, ya que influye en cómo se capta la luz y en la nitidez de las fotos. Son adecuados, por ejemplo, los objetivos de focal fija, los zooms o los objetivos macro.
5. Los ajustes adecuados
Primero, conoce bien tu cámara y, si tienes dudas, consulta el manual para conocer todas sus funciones y elegir los ajustes adecuados.
Calidad de imagen
Usa preferiblemente el formato RAW para tus fotos de producto. Los archivos RAW tienen la ventaja de que puedes editarlos después a fondo y a tu gusto. No se pierden datos y mantienes todas las opciones abiertas. Cuando termines de editar, puedes guardar las imágenes en PNG o JPG.
Profundidad de campo
El diafragma no solo determina cuánta luz llega al sensor: una apertura grande también implica una profundidad de campo reducida, es decir, la zona nítida se hace más pequeña. Por eso, ajustar el diafragma es uno de los factores más importantes. Para no perder detalles en tus fotos de producto, elige el número f más alto posible. El valor de apertura (Av) suele indicarse con una f minúscula. Un valor alto, como f/11, da una gran profundidad de campo, mientras que un valor bajo, como f/4, crea una profundidad de campo reducida.
Tiempo de exposición
El tiempo de exposición determina cuánta luz llega al sensor. Fija la duración, por ejemplo 1/60 o 1/200 s. En este contexto también es importante la sensibilidad, es decir, el valor ISO. Sin estabilización, un tiempo de exposición más largo siempre conlleva el riesgo de que la foto salga movida y, por tanto, desenfocada. Por eso se recomienda trabajar con trípode.
Balance de blancos manual
No hay nada peor que unas fotos con un tono amarillento o azulado no deseado. Por eso, trabaja desde el principio con el balance de blancos manual para conseguir unos colores lo más fieles posible. Ajústalo en cuanto el set esté listo, es decir, cuando el fondo esté colocado y la iluminación preparada. Puedes usar una tarjeta gris o una hoja en blanco (colócala justo donde irá el producto, para que las condiciones de luz sean las mismas). Los pasos exactos varían según el modelo, así que consulta el manual.
6. El equipo adecuado: trípode, iluminación y más
Para que puedas centrarte por completo en el producto, hay algunas herramientas útiles y elementos imprescindibles para tu set: un trípode garantiza una posición estable de la cámara, y la luz es sin duda el elemento más importante.
En la fotografía de producto se distingue entre flash y luz continua. El flash solo ilumina un instante y debe sincronizarse con el obturador. La luz continua es constante y no necesita sincronizarse. Para los flashes hay una amplia gama de accesorios, como reflectores y difusores, que ofrecen muchas posibilidades creativas.
Un trípode estabiliza la cámara para obtener fotos nítidas y sin movimiento, y garantiza que una toma pueda repetirse. Puedes cambiar el objeto manteniendo el mismo ángulo.
En el packshot conviene usar un fondo uniforme y sobrio. Normalmente se utiliza un fondo blanco. Pero mientras el fondo sea uniforme y no tenga otros elementos, también puedes usar un fondo de color. Con un software de edición adecuado podrás recortar después el producto.
7. La perspectiva de la toma
Que alguien acabe comprando depende en gran medida del propio producto, pero también de cómo se presenta. Un packshot debe mostrar el producto de la forma más fiel posible y desde su mejor lado. La perspectiva debe ser neutra, como en una tienda real.
Si fotografías toda una serie de productos, asegúrate de que la perspectiva sea siempre la misma. Para ello, fija la cámara en un trípode y cambia solo el ángulo de la base giratoria sobre la que está el producto.
8. Trabajar con luces y sombras
A menudo se piden objetos recortados. Esto significa que el objeto fotografiado está aislado de otros elementos y puede colocarse después sobre otro fondo. Sin embargo, estos objetos sin sombra suelen parecer poco naturales y como si flotaran. Una ligera sombra proyectada, o una sombra añadida después, aporta al objeto la corporeidad y autenticidad necesarias.
Por eso en la fotografía de producto se dice que una iluminación bien ajustada añade la tercera dimensión a una imagen plana. Es decir, la iluminación se coloca de forma desigual para que un lado quede más iluminado y se cree una armonía entre superficies claras y sombras suaves.
Consejo: ¡evita los reflejos y la luz mixta! La luz del sol o una lámpara de techo pueden provocar luz mixta o reflejos poco favorecedores. Sobre todo con objetos de superficie brillante puede ser todo un reto. La luz «exterior» depende de la hora y del tiempo, así que tampoco puedes fiarte de ella. Lo mejor es que te centres en tu esquema de iluminación y bloquees todas las demás fuentes de luz.
9. Trabajar con atrezo y accesorios
Según la libertad creativa que tengas, el atrezo puede ayudar a mostrar los usos del producto o a realzar su valor. Eso sí, úsalo de forma muy concreta y discreta.
10. La fotografía 360°
La fotografía 360° se ha convertido en un formato muy habitual. El objeto se fotografía desde todos los lados y el espectador se hace una mejor idea del producto: puede girarlo, acercar y alejar la imagen y ver todos sus lados. Para las fotos, el producto se coloca sobre una base giratoria y se gira un ángulo fijo. Elige el ángulo de visión de forma que las características del producto luzcan al máximo.
Hay bases giratorias manuales y eléctricas para todos los bolsillos, en distintos tamaños y versiones. Asegúrate de que la iluminación sea siempre la misma y de que las sombras y la profundidad de campo no cambien; si no, el efecto no funcionará.
Después, las imágenes se reproducen en rápida sucesión, creando la sensación de movimiento. Para conseguirlo, puedes usar programas o aplicaciones diseñados específicamente para ello.
11. La edición
Cuando hayas hecho todas las fotos de tu producto, toca editar. Así puedes ajustar después el contraste, la saturación y otros parámetros. Un programa adecuado es, por ejemplo, Adobe Photoshop, con el que puedes recortar un motivo y darle un fondo transparente. Para obtener resultados óptimos hace falta algo de destreza y práctica. Si no tienes los conocimientos o el tiempo, puedes encargar el acabado de tus fotos a un proveedor profesional con experiencia.
12. La práctica hace al maestro
Como en tantos ámbitos, la práctica hace al maestro. Hace falta algo de experiencia para saber ya desde las primeras fotos si el set está bien montado y la luz es la adecuada. ¿Has probado alguna vez si tus fotos de producto quedan mejor con flash o con luz continua? Compáralas directamente y la próxima vez sabrás qué hacer.
Busca siempre fotos y fotógrafos que te sirvan de referencia, que puedas analizar o que te inspiren. Los vídeos tutoriales y los artículos de blogs también aportan constantemente nuevos consejos. Como fotógrafo de producto, tú decides la puesta en escena y el concepto: atrévete a probar algo nuevo o incluso una locura. ¡A veces las mejores fotos surgen de forma espontánea!
Tu equipo fotográfico es tu base. Quizá algún día te des cuenta de que estás listo para dar el salto con un objetivo nuevo o de que necesitas una nueva lámpara LED. No te limites a mantener tu equipo actualizado y cuidarlo con regularidad: antes de cada proyecto, pregúntate si ya tienes todo lo necesario para tus fotos perfectas.
Conclusión
No es casualidad que la fotografía de producto se considere la disciplina reina: con el auge del comercio electrónico se ha vuelto imprescindible para las tiendas online. Una buena foto de producto presenta el objeto de forma óptima y es clave para impulsar las ventas. Se muestran todas las características del producto con el máximo detalle, para que el interesado se lleve una buena impresión general.
Hoy en día, la fotografía de producto ya no se hace solo en grandes estudios: fotógrafos aficionados creativos y semiprofesionales llevan tiempo haciendo fotos de producto con éxito. Con el equipo adecuado –desde la cámara hasta el objetivo, el trípode y la iluminación– tú también puedes iniciarte con una idea de concepto. ¡Con nuestros consejos y trucos, tus primeros pasos en esta apasionante disciplina están garantizados!