10 consejos prácticos para la fotografía de paisaje
Fotografiar un paisaje puede parecer fácil, pero la diferencia entre una foto de paisaje bonita, una buena y una excelente es enorme. En este artículo encontrarás diez consejos prácticos sobre preparación, composición, condiciones y equipo, entre otros temas, para ayudarte a hacer mejores fotos de paisaje.
Fíjate en el tiempo
Para un fotógrafo de paisaje, el tiempo es muy importante. El fotógrafo profesional Bas Meelker llega a decir que a veces se siente más meteorólogo que fotógrafo. En resumen, es importante seguir de cerca la previsión. ¿Tienes en mente una foto concreta, como un paisaje al atardecer o durante una tormenta? Entonces puedes recurrir a apps muy útiles. Con Sat24, por ejemplo, puedes seguir la nubosidad y con TPE puedes ver exactamente dónde y cuándo sale y se pone el sol.
Visita la localización con antelación
En la mayoría de los casos, detrás de una buena foto de paisaje hay bastante preparación. Se consulta el tiempo, se planifica la localización y se prepara el equipo. Un consejo importante es visitar la localización con antelación, si tienes tiempo suficiente. Así conocerás mejor la zona y podrás ir pensando algunas composiciones bonitas. Cuando después salgas a fotografiar, podrás aprovechar al máximo el poco tiempo en que las condiciones son ideales.
Cuida la composición
En la fotografía de paisaje, la composición es quizá incluso más importante que el motivo. Eligiendo la composición adecuada puedes convertir un paisaje algo soso en una imagen interesante. Puedes usar reglas de composición como la regla de los tercios o la proporción áurea, pero, por supuesto, también puedes saltártelas y elegir tu propia composición, por ejemplo aprovechando la simetría y buscando líneas o patrones.
Aprovecha la luz disponible
Uno de los elementos más importantes de una foto de paisaje es la luz. Con la luz creas ambiente en tu foto, y una luz bonita puede hacer que un paisaje sencillo resulte mucho más impresionante. Buena luz no siempre significa luz del sol. La luz solar directa suele ser dura y puede provocar sombras molestas. Un cielo algo nublado es ideal para muchas fotos de paisaje. También puedes aprovechar momentos como la hora dorada y la hora azul, que dan fotos preciosas.
Usa un trípode
Para fotografiar paisajes, un trípode puede ser muy útil. Con un trípode puedes, por ejemplo, usar velocidades de obturación más lentas, y para conseguir fotos nítidas con exposiciones largas es imprescindible. Otra ventaja es que te obliga a pensar en la composición, porque no puedes cambiar de posición en un abrir y cerrar de ojos. Con un trípode fotografías de forma mucho más consciente.
Usa filtros
Además de un trípode, también es recomendable usar filtros, como un filtro ND. Con este tipo de filtro puedes conseguir que el agua tenga un aspecto sedoso. ¿Hay mucha diferencia de luminosidad entre el cielo y el paisaje? Entonces usa un filtro ND degradado, con el que compensas la diferencia entre el cielo claro y el paisaje oscuro para lograr una imagen natural.
Enfoca manualmente con Live View
Si tu cámara tiene Live View, es una gran ventaja. Con Live View puedes valorar bien la composición de la imagen, sobre todo si el visor de tu cámara no muestra el encuadre completo. Fíjate en los bordes de la imagen y asegúrate de que todos los elementos luzcan como merecen.
Coloca un elemento en primer plano
¿Quieres dar más profundidad a tu foto? Puedes hacerlo colocando un elemento en primer plano, como una planta, un árbol o una persona. Así la imagen resulta más dinámica y, en la mayoría de los casos, mucho más interesante.
Cambia de perspectiva
¿Vas a pasar un día entero en un lugar concreto? Entonces procura no quedarte siempre en el mismo sitio. Es algo que suele pasar sin darse cuenta, porque muchos fotógrafos quieren esperar hasta estar totalmente satisfechos con la luz. Si tienes una imagen concreta en mente, puede ser el enfoque adecuado. Si no, te recomendamos que sigas moviéndote para no perderte fotos bonitas.
Dispara en RAW
Cuando fotografías un paisaje, lo mejor es disparar en RAW (si tu cámara lo permite). Los archivos RAW son tres veces más grandes que un JPEG de alta resolución. Los datos adicionales contienen información valiosa sobre el paisaje fotografiado: los colores pueden realzarse más y el detalle en las altas luces y las sombras se conserva mejor.